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Slow life vs tecnología: como conectarse de forma saludable
Autor: Citibox

¿Conoces el Slow life? Echa un vistazo a esta entrada y aprende a llevar una relación sana con la tecnología. 

El movimiento slow life es una filosofía de vida basada en vivir el día a día. El significado literal de “slow life” es “vida lenta”, e invita a tomarse la vida de otra manera, lejos del ajetreo de nuestro día a día. Esta filosofía invita a disfrutar de cada momento y de cada persona en cada momento, viviendo el presente al máximo. El slow life significa saber parar y saborear el presente actual al normalmente no sabemos dedicar mucho tiempo.

que es el slow life

Características principales del slow life

  • Promueve el equilibrio entre lo moderno y tradicional. 
  • No rechaza los avances tecnológicos, pero siempre sin dejarnos sucumbir por ellos.
  •  Apuesta por el pequeño comercio y en los productos de temporada, en lugar de grandes cadenas y la agricultura masiva que permite tener los mismos alimentos, incluso que no están en temporada, durante todo el año.
  • Este movimiento también cree en la ropa de cercanía, fabricada de forma artesanal, en vez de consumir en grandes multinacionales que suelen tener una mano de obra excesivamente barata. 

 

El uso de la tecnología en el slow life

Si hay algo que ha acelerado nuestra vida, es la tecnología con la que vivimos a diario y el acceso a las distintas redes sociales que esta nos brinda. Esa necesidad de estar conectados 24/7 viendo lo que hacen los demás, nos lleva a perder muchas horas diarias de disfrutar de nosotros mismos. Por ello, aunque este movimiento no aboga por eliminar la tecnología al completo de nuestra vida, sí que nos invita a ajustarla para que sea tan protagonista en nuestra vida. 

La preocupación a que la tecnología absorba nuestra vida, ha llevado a que las principales herramientas que utilizamos en nuestro día a día, apliquen cambios para reducir el uso de su consumo, por paradójico que parezca. 

  • Whatsapp: seguramente sea una de las redes sociales que más tiempo nos robe diariamente junto con Instagram. Este chat permite restringir al número de grupos o personas a los que se puede reenviar un mensaje.
  • Instagram: dispone del modo “estás al día” que te recuerda que ya has visto las últimas publicaciones, para desalentar la permanencia. 
  • Twitter: permite volver al orden cronológico simple y no permitir que el algoritmo controle lo que queremos ver, lo que ayuda a reducir el tiempo de exposición en la red social.

 

Además de los controles de las propias aplicaciones y de las redes sociales, los teléfonos móviles hoy en día miden el tiempo que pasas conectado diariamente y a qué dedicas tu tiempo, por lo que puedes llevar un control del tiempo que inviertes y ponerte metas para reducirlo.

slow life vs la tecnología

 

6 trucos para reducir el consumo de las redes sociales y de la tecnología

 

  1. Elimina todo tipo de notificaciones: las redes sociales buscan que las estés usando continuamente, llamando la atención de sus usuarios de distintas maneras mediante las notificaciones. Por ello, mantenerlas desactivadas evitará que caigas en la tentación. 
  2. Marca un horario de uso: analiza tu rutina diaria y establece en ella un horario para usar las redes sociales. Procura dejar tiempo para estar con tus seres queridos o para trabajar totalmente desconectado. Una regla bastante repetida entre la gente que quiere reducir su uso de la tecnología, es ponerse un límite de hora a partir del cual no se puede volver a coger el móvil. Por ejemplo: a partir de las 21h no usaré más el móvil hasta el día siguiente. Con esta regla fuerzas unas horas de desconexión que puedes aprovechar para ver un episodio de tu serie favorita o leer un buen libro antes de acostarte, despejando tus ojos de la pantalla del móvil. 
  3. Haz “desintoxicaciones” de manera periódica: este “detox” tecnológico implica apagar el teléfono durante unos días o incluso semanas, para desconectar al 100% de las redes y el móvil. 
  4. Elimina apps de tu móvil: seguramente todos hemos perdido tiempo en alguna app que ni nos va ni nos viene, por lo que tener nuestro dispositivo limpio dejando únicamente las apps que más usemos nos ayudará a malgastar menos nuestro tiempo. También se recomienda tener un número pequeño de apps de redes sociales; cuantas menos apps tengas, menos tiempo invertirás en cada una de ellas.
  5. Infórmate sobre lo que hay detrás de las redes y como funcionan: conocer el funcionamiento de sus algoritmos y cuáles son sus objetivos (hacer que permanezcas el máximo tiempo posible en ellas), también puede ayudarnos a depender menos de ellas. 
  6. Busca ayuda: no hay nada de malo en pedir ayuda si vemos que las redes han tomado el control de nuestra vida. Las redes pueden generar ansiedad e incluso generar síndrome de abstinencia si intentamos separarnos de ellas. 

 

El problema de las compras compulsivas en internet

 

Las compras por internet se han convertido en una forma, nada recomendable, de lidiar con el estrés. En concreto, diversos estudios relacionan tener un nivel alto de angustia con una mayor intención de compra. Aquellas personas que se suelen sentir mal consigo mismas o vacías, palian sus problemas a través de las compras para sentirse mejor a nivel emocional. Y es que si a través de la tecnología las redes sociales nos están incitando siempre a invertir nuestro tiempo en ellas, las tiendas y apps de compras nos invitan a comprar lo máximo posible. 

Las nuevas tecnologías han contribuido de manera notable a fomentar este tipo de compra compulsiva. De hecho, se cree que el hecho de que Internet permita comprar a cualquier hora del día sin ser observado, facilita el descontrol de este tipo de compras. 

Sin embargo, al hecho de comprar compulsivamente por internet se suma la ansiedad que genera el estar pendiente y rastreando el paquete para saber cuándo nos llega. Estar esperando una compra online puede provocar que revisemos de manera casi obsesiva la página correspondiente de la empresa de paquetería e incluso que renunciemos a planes fuera de casa por quedarnos esperando nuestro paquete.

Esto se traduce en condicionar nuestra vida por completo a la llegada de nuestras compras online. 

 

Para evitar esto, instalar buzones inteligentes en nuestro edificio puede ser una muy buena solución. Si tenemos este tipo de buzón a nuestra disposición para recibir nuestras compras online, podremos olvidarnos de estar pendientes del repartidor y hacer vida normal sin tener que quedarnos en casa revisando el estado del envío cada dos por tres, por lo que nos ayudará a reducir el ansia de recibir nuestra compra cuanto antes. 

Con todo, aunque los buzones de Citibox sean una solución a depender del repartidor, no lo son a la hora de luchar contra las compras compulsivas y emocionales, por lo que os dejamos una serie de consejos que pueden ayudar a reducir ese tipo de compra:

  1. Espera un par de horas o de días antes de comprar: muchas de las compras compulsivas se evitan tomándose un tiempo entre el momento que decidimos comprar y el momento de comprar, puesto que la mayoría son compras caprichosas que no necesitamos.
  2. Pregúntate a ti mismo si realmente necesitas lo que vas a comprar: es una buena manera de hacer autoanálisis de lo que ya tenemos y de sí realmente lo que vamos a adquirir es de vital importancia.
  3. Planea tus compras: haz una lista de lo que realmente necesitas y cíñete a eso. Puedes organizar tus compras de manera semanal, mensual, trimestral, como mejor te funcione, pero siempre pensando tranquilamente en lo que necesitamos y lo que no.
  4. Si te encuentras triste o desanimado, ¡no compres!, planea otra actividad: ya sea ir a dar un buen paseo, desconectar con un libro y unas velitas, salir a tomar algo con tus amigos. ¡Las compras no son la solución!
  5. Fija un presupuesto máximo a gastar: cerrar lo que puedes gastar en comida, ocio, compras, etc, puede ser una buena manera de controlar ese impulso de comprar online. 
  6. Únete al slow life para mejorar tu calidad de vida: vive el ahora y deja de planificar cosas futuras que están por llegar. Si tienes problemas de adicción a la tecnología o notas que malgastas mucho de tu tiempo libre en ellas, unirte a esta filosofía de vida e informarte más sobre ella puede ser la solución. ¡No lo descartes!