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Los 4 desafíos de la última milla logística en 2019
Autor: Citibox

La última milla es uno de los mayores problemas a los que se enfrentan los ecommerce en 2019. Te contamos cuales son los 4 desafíos principales.

La revolución del comercio electrónico ha transformado la cadena de suministro tradicional y sacado a relucir el reto de solucionar la última milla logística. En definitiva, resolver el dilema de "el mensajero está en la puerta de mi casa pero yo estoy en el trabajo". Ahora el consumidor cuenta con más facilidades a la hora de realizar sus compras. Internet ha puesto patas arriba nuestros hábitos de consumo. Y ahora que el comercio electrónico forma parte de nuestras vidas queremos más comodidades aún. Por este motivo, uno de los factores decisivos para los compradores online a la hora de adquirir un producto es el plazos de entrega. Los ecommerce los saben, el éxito está en el aquí y ahora, y así lo ofertan. Sin embargo, para las empresas de mensajería las cosas se complican cada vez más, y los problemas de la última milla son su mayor preocupación. En 2017, el comercio minorista online suponía el 10% de todas las compras. Para algo que sólo ha podido ser viable en los últimos 15 años, es una gran hazaña. Pero en dos años, las compras online no han dejado de multiplicarse y todo apunta a que seguirán aumentando.

¿Cuáles son los desafíos de la última milla?

Coste de la última milla

¿Sabías que el 28% del coste total de entrega proviene de la última milla? Por lo general, este coste suele pasarse al cliente. Cuando no se hace así, puede tener un impacto negativo sobre el e-commerce o el operador logístico.Monedas apiladas en montones El coste no es un tema nuevo, pero las nuevas expectativas, especialmente en relación con la entrega en 24 horas, ha puesto una mayor presión sobre los presupuestos. Para las empresas de comercio electrónico una mayor eficiencia en toda la cadena de suministro permitirá reducir los costes durante la última milla. Además, no debemos olvidar que la entrega completa el ciclo de compra, y una entrega fallida es un cliente perdido. Actualmente ya existen soluciones que buscan reducir los costes derivados de la última milla. Los puntos de recogida o los buzones inteligentes ubicados en las comunidades de vecinos son algunas de las soluciones más efectivas del momento.

Transparencia

Los seres humanos siempre han tenido el deseo de conocer, comprender y anticipar. Estos es exactamente lo que queremos a la hora de comprar online. Conocer todos los detalles de producto y las condiciones del envío es prioritario antes de efectuar la compra. Como resultado, las empresas de mensajería comenzaron a generar códigos de seguimiento. Esto permitió a los consumidores obtener un poco de visibilidad sobre dónde estaba su entrega. Pero en muchas ocasiones resulta desesperante seguir el viaje del paquete, y más cuando entra en la última milla. Lo cierto es que los códigos de seguimiento ya no satisfacen a los consumidores que quieren tener una visibilidad completa y en tiempo real. Si la entrega es en el mismo día, los consumidores quieren tener un abanico de 4 horas mientras esperan su paquete. Y todo el que ha comprado alguna vez a través de Internet sabe que esto es muy difícil. Por lo tanto, ¿qué sentido tiene perder el tiempo esperando al mensajero en casa? Ha llegado el momento de dejar de perder por el paquete y que sea el paquete el que te espere a ti.

Eficiencia

Al igual que con otros nuevos retos, los clientes han sido una fuerza impulsora para una mayor eficiencia. Entre otras razones, la necesidad de una mayor eficiencia se basa en el deseo de entregas más rápidas. La eficiencia puede incrementarse a lo largo de la cadena de suministro, pero cuando se habla de la última milla, especialmente en relación con el mismo día, la tecnología es la clave. Por ese motivo, una de las soluciones más eficientes de los últimos años son los buzones inteligentes. Su funcionamiento es fácil y cómodo para el usuario, que solo se preocupa de comprar en su ecommerce favorito. Cuando el mensajero llega con el paquete lo deposita en uno de los buzones ubicados en su edificio, y el usuario puede pasar a recoger cuando quiera. Esto también aumenta la eficacia de las empresas de mensajería y evita los costes añadidos de las segundas entregas.

Fricción

Una experiencia en la entrega sin fricción ayuda a optimizar la eficiencia y reducir los costes. Una de las mayores fuentes de fricción durante la última milla logística es lidiar con las preguntas del cliente acerca de su entrega y las solicitudes acerca de cómo debe ser entregado ( "dejárselo al portero", por ejemplo). La creación de un proceso de entrega sin fricción requiere una tecnología que permita la comunicación abierta entre el cliente y el repartidor, así como la visibilidad total sobre sus entregas. Al hacerlo, se disminuye la probabilidad de tener que lidiar con el departamento de servicio al cliente. Esperar al mensajero es un rollo lo mires como lo mires. ¿Quién no ha estado esperando un paquete mientras se decía a si mismo?

"¡Qué fácil es comprar online y qué difícil recibir el paquete!"